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jueves, 10 de septiembre de 2009

La red de las almas (Proyecto PlayervsPJ) Capítulo 1

Internet se había propagado tanto que había llegado a mi propia casa. Mi padre era el más reticente a la hora de aceptarlo, pero entre mi madre, el tipo que vino a explicarnos la oferta, y yo conseguimos convencerle.

En un principio, mis argumentos eran totalmente ciertos: mis estudios me absorbían tanto, que veía a la red de redes como una herramienta de estudio más. No pensaba instalar en mi ordenador ningún programa de chats o descargas p2p, ni siquiera el famoso programa de mensajería instantánea. ¡Qué cerrada era!

Sin embargo, mi perdición, aquello que me hacía diferente, no iba a tardar en presentarse para hacerme cambiar de idea. Mis viajes a través de páginas con ejemplares de exámenes, ejercicios o explicaciones de diferentes asignaturas me llevaron, de eslabón en eslabón, hasta un pequeño anuncio sobre un videojuego “online”. La curiosidad me pudo, y entré en la página web oficial.

Era el videojuego online más extendido en el mundo. La página y sus llamativas fotos, videos e informaciones me convencieron más que cualquier otro argumento. Fue mi primera descarga, y tuve que dejar el ordenador una noche entera encendido para que le diera tiempo. Una noche sin dormir, por los nervios y el traqueteo de la máquina.

A la mañana siguiente, bien temprano, ya estaba delante del monitor y había iniciado la instalación. Conté los minutos, los segundos, hasta que vi aquel bendito mensaje. El último paso, fue crearme una cuenta para poder jugar y entrar en el juego…


Entre ceros y unos, abrí los ojos. A mi alrededor, debajo de mi, incluso yo, todo era electricidad y datos viajando de un sitio a otro sin detenerse ni un milisegundo. Me di cuenta de que era una consciencia perdida en medio de la nada y el todo…

Me di cuenta de que cada vez estaba más alejada de aquellos datos. De que cobraba forma humana y femenina. La piel creció y me envolvió, blanca como la leche. Me pude mirar las manos, pequeñas y delicadas; los pies, el estómago. ¡Un milagro!

Un mechón de pelo se me vino a la cara. Me lo retiré, algo molesta, pero entonces me fijé mejor. ¡Tenía pelo! Una larga melena oscura y lisa. Y cuando retiré la vista, sin saber cómo, estaba vestida con un vestido corto con mangas largas y acampanadas, de color violeta. A mi cabeza, en un pensamiento fugaz inducido, llegó mi nombre: Mavi.

Al volver la vista a mi alrededor, el paisaje había cambiado completamente: los árboles crecieron de la nada;, el suelo se cubrió de hierba y barro; el cielo se generó, azul y limpio.

No estaba sola. Había más gente, variopinta y con modernos vestidos y trajes. Hablaban entre ellos o corrían hasta perderse de vista. Se movían bastante bien por allí, como si conocieran el lugar. Sin embargo, no sabía si debía acercarme, o no. Estaba muy desconcertada ante tanto cambio repentino. Pero mi cuerpo empezó a moverse solo hacia uno de aquellos animados grupos.

- ¡Hola! ¿Hacemos party? –surgió de mi boca si que yo lo ordenase. ¿Qué estaba pasando?

- ¿Acabas de llegar? –me preguntó la única chica que formaba el grupo, vestida con una túnica y un sombrero de pico –Si quieres, te ayudamos a subir nivel.

- ¿Por qué no? ¡Será divertido! ¡Cuanta más gente en el equipo, a más gente venceremos! –exclamó un entusiasmado muchacho calvo y con el pecho descubierto.

- ¿Te importa si te agregamos a nuestra lista de amigos antes de entrar en el juego? –intervino el último chico, un joven con una larga melena rubia y ropas de cuero.

- ¡Claro! –de nuevo hablaba sin quererlo. Se hizo el silencio mientras en mi mente tomaba consciencia repentinamente de que esos tres chicos ahora eran mis amigos: Lucy, Bang-bang y Jhon.

Los tres chicos mantenían siempre la misma expresión en la cara, fría y serena. Cada vez me sentía más asustada, y quería llorar, pero no podía. Lucy, la chica, me tomó de la mano y tiró de mi, echando todos a correr en dirección a los árboles. Con un fogonazo que me cegó, aparecimos en otro lugar muy distinto.


Seguíamos en el exterior. Era de día, el cielo seguía sin una sola nube, pero unas paredes semitransparentes marcaban el final del terreno donde estábamos. Ante nosotros, teníamos un almacén abierto, ante la puerta del cual había varias cajas y mallas metálicas. Frente al mismo, salvado por unas placas de metal, se extendía un pequeño canal de barro y agua estancada que salía de una enorme tubería hasta otra. Me sorprendió que no hubiera olores, pero tampoco tuve tiempo de pararme a pensarlo.

Una voz grave anunció que la batalla había comenzado. Y antes de que me diera cuenta, me hallé en medio de un tiroteo…

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Nota de los autores: Aunque se haya dado a conocer este proyecto como "Player vs PJ", el nombre definitivo será a partir de hoy: "La red de almas".

1 comentario:

  1. Jejeje, a algunos que conozco me gustaría que les pasara algo similar.
    Existe tanta gente enganchada a los juegos online, que no cuesta pensar que vivan dentro de ellos.

    Saludos.

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