
Yo solo era un viejo estúpido nacido en Gales, alguién al cual habían pagado un grupo de extraños chavales para que les llevara a una zona de pastos del parque Yorkshire Dales para que saltarán en paracaidas. Sonaba extraño dadas sus características, pero la inmensa cantidad de dinero que pagaron fue suficiente para que mis dudas fueran transformadas en libras. El problema tras haber empezado a llegar a la zona fue el aviso del ejercito diciendo en todos los canales que la zona era un espacio protegido, y que violaba el protocolo de cuarentena que había sido llevado a cabo en él, y que como consecuencia directa para mi, el piloto, la carcel durante dos años, sería mi destino si no cesaba en mi avance hacia el centro del parque.
Viré todo lo rápidamente que mi vieja avioneta me permitió, pero entonces un fogonazo de luz verde procedente del suelo por poco impacta en el avión. A estas alturas estoy comenzando a "planear" para poder llegar a tierra sano y salvo, pero tras echar una mirada hacia atras y ver a todos los jovenes preparados para saltar grito una maldición y les grito que salten en este mismo momento...
Reparo en la que parece ser la jefa, en la que les dice de forma profesional que salten... Me sonríe... Y de forma escalofriante veo unos ojos rojos que desde su cara me miran, a la par que comienza a decir mientras me tira el paracaidas...
-Tomalo mortal... yo para nada lo necesito...
Solo acerté a verla saltar sin paracaidas de espaldas haciendo un gesto obsceno con los dedos de ambas manos.
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El salto fue mejor de lo que pensaba. Todos los miembros de mi equipo en formación de estrella perfecta, sobrevolando la zona desde lejos aun me miraban al principio curiosos después atónitos... todos excepto Dimitri. Nicole, esa chica castaña se intentaba acercar a mi a toda prisa con la ayuda de Brunoi mientras las otras dos integrantes, Ashley y Hyassa, preferían prepararse para la misión dejando mi salvamento en las manos expertas de los demás.
-Veran... ¡el paracaidas se te ha olvidado! -me gritaba Nicole mientras agitaba los brazos frente a mi. Rápido acercate a mi... -añadió con su mayor esfuerzo mientras caíamos a toda velocidad a cientos de metros de altura.
-5 minutos para la entrada... ¡Todos preparados! -gritó Dimitri con gesto feliz mientras daba vueltas en el aire a la par que hacía girar la pequeña pistola que tenía en sus manos. Formación de estrella.
Las ordenes se admitieron de forma incuestionable por todos excepto por Ashley que dejando patente que no me seguiría, se alejó de nosotros en picado, queriendo caer en el epicentro de la catastrofe.
Lo que antes había sido un hermoso paraje natural, ahora parecía ser arrasado por una marea de caos verde, que resplandecía ante mis ojos, mientras devoraba todo tipo de vida, dirigido por los puntos marron rojizo del mismo centro.
Poco duró la tranquilidad, pues como si de antiaereos se trataran muchisimos "rayos" iridiscentes comenzaron a surcar el cielo en nuestra dirección siguiendo la trayectoria de la maldita Ashley. No hubo problema pues ninguno de ellos era efectivo contra nosotros, seminmortales, y Dimitri, que era el más vulnerable, se había desecho de los suyos tras tres disparos que lo desviaron de la dirección oportunamente hasta una posición privilegiada para su posición de francotirador, hiriendo su orgullo de guerrero cuerpo a cuerpo.
Todos los demás abrieron los paracaidas excepto Dimitri y yo, dadas las circunstancias. Le reconozco su valentía, pues 20 segundos después podría estar hecho pure en el suelo si no hubiera tirado de la anilla.
Cayeron lentamente todos mientras yo, mirando el suelo con desprecio hice algo de lo que ahora me siento orgullosa, pero que antes consideraba "desagradable"... abrir mis alas rojas.
Mientras mi caida se frenaba gracias a planear cuidadosamente, una invocación venía a mis labios casi a la par que Osiris, mi guerrero más fiel, caía pesadamente al suelo, curiosamente a la par que Ashley, creando un hermoso crater desprovisto de criaturas.
La vorágine que se creó a partir de entonces solo puede ser descrita por partes.
Ashley a pesar de su frágil apariencia de niña pequeña, desprotegida, de carita redonda, ojos azules y unos hermosos bucles rubios que llegaban hasta la altura de su espalda sabía como desempeñar misiones peligrosas; pues sus rasgos ocultaban una maestra de tercer dan en mas de nueve artes marciales, que potenciaba cada musculo de su cuerpo con caos para obtener, una fuerza más propia de un titan que de la hermosa muñequita de porcelana que aparentaba ser. Ella y Osiris derrotaron sin más ayuda que sus puños a una de las legiones de espectros que servían de avanzadilla y por sorprendente que parezca a una de las mutaciones más peligrosas que estos pueden tener al absorver vida, una Hydra. A la cual la pequeña arrancó con sus propias manos el corazón antes de que yo siquiera pudiera tocar el suelo.
Nicole, timida y tranquila, y la que mejor me caía del equipo en su parte femenina, parecía una chica cercana a mi edad, y de gustos similares a los mios, castaña de ojos verdes y enormes, siempre insaciable en cuanto a la lectura. Tenía el poder de potenciar cineticamente todo su cuerpo hasta alcanzar velocidades cercanas a los 180 kilómetros por hora, golpeando si quería a cientos de oponentes en un instante. De ella fué la misión de asegurar el perímetro, y asegurarse de que ningún espectro escapara, cosa que no solo cumplió con exito destrozando a espectros por doquier sin más ayuda que sus guantes imbuidos, sino cercando cada vez más a los asquerosos fantasmas corruptos.
Brunoi, el enorme y amable chico ruso amante de los animales, de ojos sorprendentemente negros que contrastaban fuertemente con su pelo rubio claro, y de musculatura sobrepotenciada por su terrible poder, la implosión. Usando el terrible don destructivo de explotar a voluntad, para regenerarse segundos después, acabó con las enormes formaciones de aberraciones convertidas en demonios sanguinolentos, más parecidos a zombies gigantescos.
De Hyassa solo sé que tras la tela que cubre su rostro se oculta una piel de ebano y unos enormes ojos negros. Desconozco aun su poder ya que no pude verla debido a las desapariciones que produjo en el campo de batalla junto con grupos de entidades que parecían "dirigir" inutilmente a sus congeneres, dejando el gigantesco ejercito sin dirección.
Y finalmente mi segundo oficial, el intrigante Dimitri. Alto, enjuto, de cabello moreno que le cae graciosamente sobre la pálida cara, casi ocultando sus traviesos ojos azules con los que siempre parece observarlo todo con curiosidad antes de descansar en un sitio tranquilo mientras escucha algo de música. Tras su enorme vulnerabilidad al daño producido por el caos en todas sus formas, se ocultan dos dones únicos impresionantes... la posibilidad de convertir su propio cuerpo en cualquier arma mediante la cual dispara o utiliza caos contra el enemigo, y su visión "astral" mediante la cual puede localizar y ver cualquier objetivo digno de ser llamado como tal.
Pocas bajas enemigas se le atribuyeron en la mision, pero al mismo tiempo parecía estar cubriendo desde una posición aventajada a todo el equipo con sus disparos, abatiendo enemigos que parecían querer dañarnos con apenas un movimiento de su brazo.
En cuanto a mi, Veran... comandante en jefe de la divisón de fuerzas especiales de la orden de Corver, cualquier información relacionada con mi poder se resume en alto secreto, pero como bien poco me importa, soy invocadora y guerrera a dagas de codo, las cuales son herencia directa.
Y a partir de un punto, poco recuerdo de la misión salvo haber gastado todo mi caos en... purificar.
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Los fantasmas, espectros y los peores seres del mundo oculto se cernían sobre las praderas del parque natural, obligando a la Orden a movilizar incluso a humanos para proteger a la gente mientras que su equipo llegaba.
Cayendo sobre la hecatombe los miembros sembaron el caos sobre unas filas muy bien organizadas para tratarse de seres con tendencia a moverse en solitario. Veran usaba las cuchillas contra aquellos seres cortandolos mientras estos simplemente atacaban como si de mortales se tratara, sin usar una pizca de caos, sin que parecieran tener interes en usar ningún poder. Osiris peleaba a su lado de forma cruenta protegiendola a la par que se escuchaban terribles detonaciones, disparos repetidos, algún que otro grito y sobre todo lo demás sonido de batalla.
Las horas pasaron hasta que casi ninguno quedaba ya en pie, mas todavia los espectros más poderosos quedaban en el centro de lo que antes era una formación.
-¿Qué vamos a hacer? -preguntó de repente Dimitri mientras sesgaba la cabeza de uno de los zombies que pretendían morderle. Ordenes señorita Veran
-¿A mi qué me dices? -fue lo primero que contestó, lo primero que le vino a la cabeza. Atacaremos el centro y lo que quiera que haya dentro.
Mas todo fue inutil, pues esta vez un ejercito de armaduras reanimadas, comandadas por tres tenebrosos caballeros les hacían retroceder hasta casi rodearlos. Todos lucharon valientemente hasta que Veran alzó las manos casi instintivamente, y ordenandoles que agacharan gritó:
-Protegedme mientras que preparo el ritual...
Los demás se alzaron entonces con fuerzas renovadas, como si la confianza en la misión hubiera sido restaurada. Golpes les llovían de todos lados, provenientes de espadas que no habían sido blandidas en siglos, de escudos que acosaban en vez de proteger, de caballeros que dejaban su reino por hundirse en un infierno de esclavitud reanimada. Pasaron varios minutos, ya las heridas pasaban factura a todos, pero su jefa necesitaba algo más de tiempo para lo que pretendiera hacer... levitando con las alas rojas envolviendola, mientras con los ojos cerrados susurraba nombres perdidos en el tiempo.
Cuando todos estuvieron en el suelo de rodillas esperando el golpe de sus terribles enemigos, se dieron cuenta de que habían ganado... en cuanto escucharon a Veran decir en voz alta:
-Arcangeles supremos de la jerarquía: Metatron, Ra Ziel, Miguel, Rafael, Zaquiel, Haniel, Kamael, Zaquiel, Zafkiel, Saldaphon y Eleksarpé concededme por vuestro pacto de sangre, el poder para purificar este mundo de pecado... "PURIFICARE"
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Día 25 de Noviembre:
Informe Operación en clave Specter Purify por parte del comando Alas Negras.
Tras perder el contacto con el equipo se procede a su observación desde un espacio prudencial. Ante lo cual se va observando sin novedad como se desarrolla la batalla durante unas 4 horas aproximadamente.
Tras lo cual, el ataque por parte del reducto más fuerte del enemigo reduce al equipo en una sola zona en formación circular alrededor de la comandante Veran.
Los enemigos, considerados de clase espectral Ω son efectivamente demasiado fuertes para el equipo, por lo que se procede a avisar a los inmortales para su inmediata salida. Se tratan de 6 Dullahan mutados de caos corrupto puro, así como una pesadilla que les guía.
Se procede a organizar el grupo de recogida de cadaveres para cuando el grupo de operaciones especiales caiga, debido a la incapacidad de extraerlos de forma segura...
A las 19:25 se produce un fenomeno sin precedentes... Unas enormes alas blancas surgen de la figura de la comandante Veran envolviendo al grupo en pleno.
Acto seguido 11 figuras aladas surgen de un halo de luz alrededor del area de acción del equipo arrasando mediante un extraño fuego de color blanco toda el area alrededor de un kilómetro a la redonda, en el cual caimos el equipo de observacion, sin sufrir daño alguno.
Bajas enemigas: Absolutas
Creemos que la comandante Veran invocó algo para llevar a cabo el exorcismo masivo de la zona, lo cual debe clasificarse debidamente.
La zona se haya restaurada al completo no pareciendo siquiera que el enemigo haya existido.
20:30 El equipo de Alas negras, llega portando a su comandante al parecer agotada por el esfuerzo. No se aprecian heridas en ninguno de ellos, y se procede a su extracción mediante helicoptero hacia la central de Corver más próxima.
Se ruega se proceda con especial precaución con la Comandante y su poder de ahora en adelante.
Este documento se haya ahora bajo tratamiento de confidencialidad Alpha y cualquier revelado de su contenido a personal no autorizado se interpretará como Alta Traición, cuya pena es la muerte mediante decapitación según las normas de la Real Orden de Inmortales y Seminmortales Corver.
Fin del documento
Como introducción no está nada mal. Hacía falta una batalla grande para presentar a todo el equipo a la vez, si no, no habría tenido gracia. Es un grupo equilibrado y puede dar mucho juego, ya lo creo. Ya tengo ganas de conocer sus historias particulares, jejeje.
ResponderEliminarLo que sí echo en falta es algún malo reconocible, algo que en verdad pueda hacer frente a Veran, obviando su pasado doloroso. No sé... puede que alguna gemela malvada (aunque ella no es que sea una monjita de la caridad...). Es que los pobres fantasmas y demonios son tan fácilmente destripables por ella... Como si enfrentases a Eli de "Déjame entrar" con el afeminado flequilloso de Corpúsculo, que no llega ni a Toreador de sangre aguada.
Pero supongo que es en las novelas de Veran donde se encuentran los malos más potentes, habrá que esperar ^______^.